La mayoría de las herramientas de sensibilidad hacen lo mismo: te dan una configuración nueva y tú la copias entera. El problema es que si ya llevabas meses jugando con la tuya, cambiarla de golpe tira a la basura toda la memoria muscular que habías construido.
Este calibrador hace lo contrario: parte de tus números y los mueve lo mínimo necesario para arreglar lo que te falla. Y te dice qué cambió y por qué, para que entiendas tu propia configuración en vez de copiar a ciegas.
- La mira se queda en el pecho.
- Te falta recorrido para subir a la cabeza. Se corrige subiendo el Punto rojo, que es el valor que gobierna ese tirón.
- Se pasa del enemigo.
- Sobra sensibilidad en el movimiento amplio. El primero que hay que bajar es General: es el que más afecta cuando la mira se va de largo.
- Va muy lenta.
- No alcanzas a girar cuando te flanquean. Suben General y Mirada libre, que es la que usas para revisar los lados mientras corres.
- Te tiembla al apuntar.
- Casi siempre es exceso de sensibilidad en las miras con zoom. Bajan la 4x y sobre todo la AWM, donde cualquier micro-movimiento se multiplica.
Ningún valor se mueve más de 15 puntos en una calibración, y es a propósito. Un salto grande te deja la sensibilidad irreconocible y, sobre todo, hace imposible saber si el cambio ayudó o empeoró las cosas. Si tu configuración está muy descuadrada, la acercamos lo que se puede y te avisamos: vuelves dentro de unos días, cuando la mano ya se haya adaptado, y damos otro paso.
¿Aún no tienes una sensibilidad con la que jugar? Entonces esta herramienta no es la tuya: empieza por el generador, que la crea desde cero según tu celular.